El alojamiento está en una colina y permite unas vistas hermosas a algunas playas. Tiene acceso directo a una playa y al centro Hridaya yoga. Es un lugar ideal para estar tranquila y disfrutar de la belleza del lugar. Las habitaciones son amplias y cómodas.
Me parece caro teniendo en cuenta que, seguramente por la antigüedad, tiene zonas que no son tan ‘óptimas’ y podrían mejorar: los suelos exteriores, detalles en el baño como las duchas, etc. Es decir, es un lugar muy especial pero hay estructuras e instalaciones antiguas y el precio no me resulta tan justo.